He probado a morder el arte. Tengo hambre del mundo, de PERTENECER.
Quiero sentirme parte de algo. Quiero ahogar mi cuerpo en el todo.
No lo consigo, no conecto. Esto esta roto…
Y es que paso por la calle a tu lado y no siento que nada nos una.
El todo es una mentira. Yo solo me siento pegada a una silla, al fluorescente, a 8 horas de mi día…con un velcro.
Incapaz de romper la secuencia. Me levanto, 7:00 a.m y ya sabes lo que sigue, lo sabes porque tu también estas pegado.
Algún día despediré a Dios. Nos hizo mal.