La vida sucede. Interrumpe violentamente en la nada. Aparece. Deja de no ser.

La vida se desploma. Cae súbitamente a tus pies. Se despeña suicida, cabeza abajo, aterrizando en el principio de todo.

La vida testaruda llega sin permiso, ni pedirlo, ni lo necesita.

La vida es inevitable: hasta en el rincón más seco, árido, vacío…se abre paso inconsciente la vida estúpida, que no sabe dónde va y de dónde viene.