El pasar del tiempo en un roce, brisa que se lleva tus horas, no tienes tantas, pero vale la pena.

Crees no estar aqui. Estas en tu mente, dentro de ti. Oyes tu respiración y el eco de los sonidos del exterior llega tranquilo sin molestar.

Estas dentro, eres tú, notas el bombeo de la sangre. Forma parte de ti, la sangre, el bombeo, este/ese momento.

Tú eres tú cuando no piensas en nada, cuando no tienes prisa, ni hambre, ni rabia. Eres de verdad tú, bajo el sol, notando el suelo y la gravedad. Sabiendo que cada parte de tu cuerpo eres tú, no una parte de ti. Tú eres tus piernas, tú eres tu pelo, tú eres el suspiro y las uñas.

Ahora eres todo lo que puedes llegar a ser, ahora, en este momento encuentras la respuesta a qué eres, de qué formas parte y porque Dios aún nos quiere.

Siéntete invencible porque lo eres. Ahora sabes que no somos una casualidad, somos caprichosamente perfectos, hechos para progresar en el transcurso propio de una vida. Nacerás indefenso, crecerás fuerte y morirás sabio para hacer más humano al siguiente.

 

                                                    By David Hamilton